
Cuando llega el momento de tirarse hacia atrás y relajarse, no hay necesidad de conformarse con un simple taburete. En cambio, pueden ablandar su taburete o banquito para los pies, con almohadones.
Las otomanas de todo tipo y colores están apareciendo en las revistas de decoración y páginas de diseño de interiores.
Mientras que algunas de las otomanas más nuevas ocupan demasiado lugar en un espacio, otras son tan pequeñas que hasta se pueden esconder bajo una mesita ratona. De cualquier manera, una otomana puede transformarse fácilmente de su banquito preferido a un asiento más para cuando vienen invitados.
Otra alternativa es colocar un linda bandeja de plata sobre la otomana, y de esta forma tendrán una mesiita alternativa para apoyar el té o café.
Las otomanas pueden ser formales o casuales, y generalmente hay de varios precios. Las más sofisticadas pueden estar hechas con telas especiales y terminaciones únicas. Pero si se están manejando dentro de un presupuesto o simplemente disfrutan los proyectos hágalo usted mismo, un otomano atractivo puede hacerse con madera común, relleno y tela. No tengan miedo de intentarlo!