Psicología del rojo en la decoración (Parte II: dormitorios)

Psicología del rojo en la decoración

Como ya vimos en la primera parte de este post dedicado a la psicología del rojo en la decoración, la influencia que este color tiene en nuestro comportamiento es muy poderosa respecto a la que los demás colores ejercen. Por este motivo aprovecharemos dicho influjo para crear una ambientación acorde a nuestros deseos.

Debemos ser cuidadosos al hacer uso de la psicología del rojo en la decoración de dormitorios, ya que esta habitación tiene como principal función el descanso y el rojo no genera sensaciones relajadas, sino todo lo contrario.

Debidos a sus efectos perturbadores, el rojo estuvo proscripto de la decoración de dormitorios durante mucho tiempo. Su uso tenía malas connotaciones sociales y por tanto no era utilizado en la decoración hogareña. En la actualidad es un color admitido, aunque siempre con mesura y precaución.

Si añades detalles decorativos en este tono al dormitorio puedes generar una atmósfera romántica y sensual. Pero no olvides que se trata de un color potente y mantén el equilibrio, pues podrías sobrecargar el ambiente con un exceso de energía que no favorece el descanso y que en el caso de los dormitorios de pareja puede conducir a discusiones.

Psicología del rojo en la decoración

Ejemplos del rojo en la decoración de dormitorios

Veamos un caso concreto de buen uso de la psicología del rojo en la decoración de dormitorios. En la foto de la izquierda tienes un dormitorio decorado en tonos de gris y negro, con pequeños elementos en rojo en la manta y el respaldar de la mesita de noche. Suficientes como para darle un toque de personalidad y energía.

En el dormitorio de la derecha, el rojo invade casi todo lo que ves, desde las paredes, hasta la alfombra, la mesita de noche, la cama e incluso un pequeño armario que casi desaparece camuflado con la pared. Quien tenga que pasar aquí la noche, difícilmente pueda conciliar el sueño y su humor a la mañana siguiente no será el más agradable.

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