
Para el Feng Shui, el entorno en que el niño se desarrolla es de gran importancia para que alcance todo su potencial y sea exitoso en lo personal y en lo profesional.
El orden genera armonía, por el contrario, el caos provoca la desarmonía. Por lo tanto, el dormitorio del bebé debe estar ordenado y no se debe sobrecargar de objetos, pues le restarían energía.
La cuna en el dormitorio del bebé:
La cuna del bebé debe ser de madera según la disciplina Feng Shui, con espacios en la cabecera, debe estar alejada de la ventana, esto garantiza una mejor calidad de vida y un entorno armonioso. Una habitación ideal es aquella que se parece al vientre materno porque es la que ofrece al niño seguridad y confort.
El mantenimiento del orden favorece la circulación del aire y la luz, esto contribuye a darle seguridad y tranquilidad al bebé. Además de esto, es importante los muebles que se elijan, los colores y los juguetes. En las paredes es conveniente utilizar materiales naturales como madera, fibras naturales y pinturas al agua (que son menos nocivas).
La madera es el material idóneo para los primeros años de vida, porque promueve la actividad, la iniciativa, la concentración y la creatividad.
La cuna se debe ubicar de manera que el bebé no pueda quedar con los pies hacia la puerta de entrada, ya que esto es muy negativo y puede tornarlo irritable.
Se evitarán en lo posible las alfombras debido a su capacidad para almacenar tierra, lo cual podría provocar alergias. Debe garantizarse la ventilación apropiada del dormitorio para que las energías positivas circulen y desaparezcan las malas influencias. El mobiliario debe ser lo más sencillo posible.
Las telas de tapicería que se empleen deben evitar la acumulación de polvo.
Las estanterías que puedan colocarse en el dormitorio, no deben ubicarse sobre la cabeza del bebé porque produce dificultades para expresarse y para la convivencia, también algún tipo de rebeldía.
Consejos feng shui para la habitación del bebé:
• Emplear materiales naturales para ropa de cama, cortinados, alfombras, pisos, muebles y juguetes.
• Mantener el orden.
• Tener distintos tipos de luz, para el día y para la noche.
• Limitar los aparatos eléctricos cerca de la cuna (filtros de aire, vaporizadores, ventiladores; evitar televisores, teléfonos, etc.).
• Ventilar diariamente.
• Utilizar colores suaves para las paredes, en tonos de verde, azul, rosa, naranja o beige. No utilizar rojos, amarillos, negros o grises.
• La cuna debe estar lo más alejada que sea posible de la puerta, apuntando al norte que simboliza la quietud. Se pueden aceptar el suroeste y el noreste.
• Mantener vacío el espacio debajo de la cuna.
• Limitar el número de objetos en la habitación.
• Es preferible utilizar cortinas en lugar de persianas. Mejor si son blancas.
• Evitar los muebles y objetos con esquinas cerca de la cabecera de la cuna.
• No se aconseja decorar las paredes con dibujos de colores chillones o figuras de acción. Estos temas no favorecen el descanso, son apropiados para el sector de juego. Se aconsejan diseños extraídos de la naturaleza (evitando los animales feroces). La temática marina puede emplearse como detalle, pero no como dominante, porque puede favorecer el desarrollo de trastornos renales o respiratorios.
Categorías : Dormitorio, Feng shui, Infantiles
Etiquetas : El dormitorio del bebé, feng shui

Cargando...
Comentarios(0):
Aún no hay comentarios, se el primero!