Velas de San Valentín

La celebración de San Valentín es una ocasión perfecta para una velada de enamorados, en la que no pueden faltar las clásicas velas. Con este versátil accesorio, no solo decorarás la sala, el comedor o el dormitorio, sino que ambientarás cualquier espacio creando un clima íntimo y mágico para el romance.

Puedes hacer tus propias velas artesanales, mezclando los infaltables tonos rojos, blancos y rosas que identifican el Día de San Valentín. También puedes reciclar velas viejas, decorándolas con láminas de parafina en forma de corazón o flores. Si prefieres salir de compras, la gama de opciones en velas románticas es inmensa. Te mostramos algunas sugerencias para elegir las velas más bonitas con las que iluminar este día de los enamorados.

Líneas clásicas

Rojo y blanco es la combinación por excelencia de San Valentín. Integrando velas lisas en estos colores, de distintos tamaños y formas, lograrás un estilo muy romántico y elegante, sin caer en excesos. En tanto lo clásico no pasa de moda, estas velas son usables en cualquier otra ocasión.

Pétalos de rosa

Un clásico portavelas en color natural se puede convertir en un romántico ambientador con solo agregar unos pétalos rojos. Con ello obtendrás un colorido interesante y sensual, además de una suave fragancia.

Simple y sensual

Cubriendo un portavelas de cristal con una sugerente cinta de encaje, se logra una cálida iluminación y un delicado y nostálgico adorno.

A pedir de boca

Funkies y divertidas, estas velas con forma de boca son ideales para dar un tono vanguardista y muy sexy a tu decoración.

Encanto de época

La cera derramada de estas velas hace que parezcan  consumidas por el tiempo, dando un aire de época muy romántico a la mesa de San Valentín.

Velas al agua

Las velas planas y flotantes en un recipiente de cristal son un complemento ideal para decorar el baño. Colócalas alrededor de la bañera o en los estantes. ¡Ningún rincón de la casa puede quedar fuera de la decoración de San Valentín!