Pequeño apartamento decorado en blanco

Pequeño apartamento decorado en blanco

Cuando los espacios son pequeños como en este caso, el blanco se impone como recurso para generar una sensación de amplitud. Este pequeño apartamento decorado en blanco tiene una suerficie de apenas 66 metros cuadrados y para darle calidez, el blanco se ha combinado con los colores de la naturaleza.

Para ganar amplitud, el salón se unió con la cocina, ganando en amplitud y luminosidad que hace fluir al espacio. A esto contribuyen notablemente sus altos ventanales.

Pequeño apartamento decorado en blanco
El salón y la cocina están integrados, separados apenas por un desayunador, y al blanco dominante en paredes, techos y mobiliario, se contraponen los pisos de madera para contrarrestar la frialdad del blanco.

En la cocina, una encimera negra y un refrigerador de acero inoxidable otorgan elegancia a la estancia.

Pequeño apartamento decorado en blanco
El despojado dormitorio de líneas sencillas, espacioso e iluminado, se matiza con tonos tierra para darle mayor calidez.

Pequeño apartamento decorado en blanco
A pesar del espacio reducido, no se quiso obviar el recibidor, que gana espacio visualmente con un gran espejo enfrentado a la puerta. También se incluyó un aparador pequeño y un armario con cortinas para colgar abrigos. Todo en blanco, excepto algunos detalles en negro que resaltan y jerarquizan, además del toque verde de una macera con una hiedra. Un aprovechamiento máximo del espacio sin perder elegancia y sobriedad.

De simple salón a paisaje africano

 

Sabemos que la decoración es un escenario ideal para integrar costumbres propias de otras tradiciones culturales, creando atmósferas exóticas e imaginativas. En los últimos años, ha cobrado enorme fuerza la tendencia a implementar elementos decorativos inspirados (cuando no traídos directamente) en la riqueza étnica y natural de las múltiples culturas y paisajes de África.

Si quieres darle un giro atractivo y cálido a tu salón, la decoración en estilo africano es una propuesta atrevida e interesante, y nada difícil de implementar. Desde detalles diminutos hasta una ambientación completa, el estilo étnico brindará un aire renovador a ese tradicional salón.

Esta opción decorativa, en su expresión más pura, va muy bien en las casas de campo o playa, al integrarse a la naturaleza como los pueblos milenarios de África. En el caso de las construcciones urbanas, lo mejor será dar unos toques de encanto africano en muebles y accesorios, sin sobrecargar el salón de artesanías. Hechas las consideraciones preliminares, veremos las claves para convertir cualquier salón en un colorido paisaje africano.

Colores

El verde musgo y el anaranajado durazno conforman en su contraste la combinación emblemática de los paisajes africanos, por lo que su sola presencia en paredes y tapizados revestirá a tu salón del clima propio de este continente. Los tonos ocres y marrones, en todas sus gamas, también nos remiten a las sabanas y praderas de África.

Apuesta por colores fuertes y contrastantes como el rojo, amarillo y negro para mueble sy accesorios, sobre la base de paredes beige o manteca. Para  generar una atmósfera envolvente de calor africano, evidentemente deberás dejar a un lado los colores fríos como el blanco, el azul o el violeta, aunque éstos son también combinables si lo que se quiere es crear una atmósfera africana poco convencional.

Textiles

El animal print es el estampado ineludible para recrear el entorno de fauna salvaje que caracteriza al continente africano. Una gran alfombra símil cebra y unos almohadones en estampados de tigre o leopardo es todo lo que necesitas para encender la ambientación africana. Complementa el animal print con tapizados lisos, en colores vivos y crudos.



Los tejidos étnicos en gruesos telares multicolores son otra textura inconfundible de la cultura africana. Empléalo en tapices, tapetes, manteles y pufs.

Muebles

Maderas oscuras como la caoba y el ébano son ideales para mesitas, modulares y asientos. Las líneas deben ser elementales, para dar protagonismo a la vistosidad de los accesorios.

Fuego

Las raíces de la humanidad están en África, y qué mejor elemento para retrotraernos al estado primitivo que el fuego. El salón, sitio privilegiado de la estufa a leña, es el espacio ideal para que los colores naturales de las llamas complementen la calidez de la decoración. Una estufa de piedra es una opción rústica y apropiada, aunque también hay diseños muy vanguardistas y seductores para un salón más suntuoso.

Iluminación

La luminosidad debe ser extrema de día y muy sutil a la noche. Para aumentar la temperatura de la iluminación, unas originales pantallas de animal print difuminarán la luz mientras que decorarán el ambiente con notas salvajes.

Adornos

La artesanía es la emperatriz de toda ornamentación con estilo africano. Lámparas, cuadros, jarrones, ceniceros, centros de mesa, cestos y cualquier otro adorno deben presentar apariencia artesanal. Mucho mejor, por supuesto, si están hechos a mano, y qué decir si su origen es auténticamente africano. Para traer a la sala elementos típicamente producidos por las culturas africanas, nada mejor que instrumentos musicales tradicionales, máscaras y tótems.

El aroma es también fundamental: inciensos, velas y esencias compondrán un paisaje de fragancias étnicas. Elementos naturales como plantas, cuernos, piedras y troncos completarán la ambientación para transportarnos directamente a las maravillas de la tierra africana, sin movernos de la comodidad del salón.

Plantas en el salón


No es necesario tener un gran jardín o vivir cerca de un parque para disfrutar la frescura de un espacio verde. Podemos traer la naturaleza a nuestro propio salón, eligiendo las plantas adecuadas para cada temperatura, iluminación y estilo decorativo.

Por su amplitud y la cantidad de aberturas que posee, el salón es el sitio ideal para que las plantas se luzcan, aportando no solo vitalidad decorativa sino también una mejora en la calidad del aire. Si cuentas con un salón amplio, podrás disponer sin problemas plantas grandes y altas, para dar vida a los rincones. Las plantas más pequeñas son perfectas para decorar mesitas, estantes o modulares.

A continuación, te damos algunos consejos para elegir las plantas más adecuadas a las particularidades de tu salón:

–    En salones con poca luz y temperaturas menores a 18 grados es conveniente elegir plantas que se adapten a los climas frescos y sombríos. Las elegantes “cintas” o clorophytum son una óptima elección ya que pueden colocarse en el suelo, en una mesa o de forma colgante, y no requieren demasiado cuidados, siempre que no se las exponga directamente al sol. En los rincones con poca iluminación, también son recomendables el helecho, la fitonia, el caladio o la calatea.

–    Si el aire es más bien seco, no se recomiendan plantas tropicales, ya que precisan constantemente de humedad. En estos casos, son excelentes las plantas crasas, los cactus o el opuntia.

–    Para los salones cálidos y llenos de luminosidad natural, son aconsejables la buganvilla, el geranio o el hibisco, pues necesitan luz directa del sol. Colócalos cerca de la ventana para que reciban toda la luz de la mañana, y tendrás preciosas flores para colorear tu salón.

–    Para que la planta se adapte a su sitio y crezca con vigor, es importante no estar cambiándola de sitio frecuentemente.

–    Mantén las plantas alejadas de las estufas y otras fuentes de calor. También hay que tener precaución con las corrientes de aire, las cuales pueden secar nuestras plantas.

–    Las flores son un elemento excepcional para dar color y alegría a los ambientes. Pero ten cuidado con los excesos: una mezcla abusiva de colores vivos puede llegar a saturar. Es mejor combinar las flores con los colores predominantes de la decoración, para mantener la elegancia del salón. No ocurre lo mismo con las plantas solamente verdes, ya que la combinación de diferentes tonalidades verdosas genera una ambientación calma y relajante.

–    Es fundamental elegir una bonita maceta, acorde al estilo del mobiliario del salón.